CACHORR@S: EL INICIO DE LA AVENTURA (Y EL CAOS ADORABLE)
Si acabas de incorporar un@ cachorr@ a tu familia, seguramente estás viviendo una montaña rusa de emociones. Por un lado, te derrites cuando duerme hecho una bolita; por otro, te preguntas en qué momento decidiste que era buena idea meter a un pequeño «tiburón» en casa que hace pis en la alfombra y muerde tus zapatillas.
Querida compañera humana: respira. Lo que estás viviendo es normal. Se llama «Puppy Blues» (depresión post-cachorro) y nos pasa a muchas.
La etapa de cachorro (que suele ir desde el nacimiento hasta los 5 o 6 meses) es fascinante, pero intensa. Tu perr@ no te está retando ni es «mal@». Simplemente, es un bebé de otra especie intentando entender las reglas de un mundo humano.
Hoy vamos a ver las tres claves para sobrevivir (y disfrutar) de esta etapa, poniendo el foco en lo que su cerebro realmente necesita.
LA SOCIALIZACIÓN: LA VENTANA DE OPORTUNIDAD
Seguro que has oído mil veces que «hay que socializar al cachorro». Pero cuidado, porque a veces confundimos socializar con «tirarlo a los leones».
Entre las 3 y las 12-16 semanas de vida ocurre el Periodo Sensible de Socialización el cual deberían de pasar idealmente con su madre y herman@s. Es una ventana biológica en la que su cerebro está especialmente receptivo para aceptar cosas nuevas como «normales y seguras».
Lo ideal es que este periodo lo pase con su madre y hermanos para asegurar la estabilidad emocional y aprendizajes óptimos, pero esto no siempre es posible y en muchas asociaciones protectoras encontramos cachorros que esperan un hogar.
¿CÓMO SOCIALIZAR A TU CACHORRO?
- Calidad antes que cantidad: No se trata de que lo toquen 50 personas o juegue con 20 perros en un día. Se trata de que tenga experiencias positivas.
- El mundo es más que perros: Socializar es también escuchar el tráfico, pisar superficies brillantes, ver gente con sombrero, oír una aspiradora o montar en coche.
- Protege su emoción: Si ves que tiene miedo, no le fuerces. Permítele observar desde una distancia segura. Si se asusta en esta etapa, el miedo puede quedar grabado a fuego. Tu trabajo es ser su base segura.
LA FASE "PIRAÑA": LA EXPLORACIÓN ORAL
«¡Es que me muerde todo el rato!». Es la frase estrella de esta etapa.
Es importante que entiendas que los cachorros no tienen manos. Su forma de interactuar, jugar y descubrir qué es el mundo es a través de su boca. Además, están cambiando los dientes (dentición), lo que les produce dolor en las encías.
¿Qué podemos hacer?
- No castigues el mordisco: Si le riñes, solo conseguirás que te tenga miedo o que se excite más.
- Redirección: Ten siempre a mano mordedores adecuados, juguetes de cuerda o naturales. Cuando vaya a morder tus manos o el mueble, ofrécele la alternativa permitida.
- Gestión del entorno: Si no quieres que muerda tus zapatos favoritos, guárdalos. Pónselo fácil para no equivocarse.
EL CONTROL DE ESFÍNTERES: CUESTIÓN DE MADUREZ
Muchos cachorros no tienen control físico total de su vejiga hasta los 4, 5 o incluso 6 meses. Enfadarse o castigar a un cachorro por hacerse pis en casa es tan injusto como reñir a un bebé humano por mojar el pañal.
La clave es la anticipación:
- Sácalo siempre después de comer, dormir y jugar. Son los tres momentos críticos.
- Cuando lo haga en la calle: ¡Fiesta! Felicítale suavemente o dale un premio.
- Si lo hace en casa: Ignóralo, limpia (sin que te vea jugar con la fregona) y ten paciencia. Su cuerpo madurará.
EL SECRETO MEJOR GUARDADO: EL DESCANSO
A veces pensamos que si el cachorro está «como una moto», corriendo y mordiendo fuerte, es que necesita más juego. ¡Error! Normalmente es justo lo contrario: está pasado de vueltas.
Un cachorro necesita dormir entre 18 y 20 horas al día. Sí, has leído bien.
Cuando no duermen lo suficiente, su cerebro se satura de estímulos, aumentan los niveles de cortisol y se vuelven irritables e incontrolables (como un niño con sueño).
Asegúrate de que tenga momentos de calma obligada, en una zona tranquila, para que su cerebro pueda procesar todo lo aprendido.
DISFRUTA DEL PROCESO
Crecen muy rápido. En serio, parpadeas y ya son adolescentes.
Esta etapa es para construir la relación de confianza. Ahora tu misión es que aprenda una sola cosa: «Contigo estoy segur@, y el mundo es un lugar interesante».