Manipulación canina consciente: caricias que construyen calma y confianza

No hablamos de “aguantar” al perro ni de tocarlo porque hay que hacerlo, sino de crear momentos de disfrute real y calma compartida que, con el tiempo, puedan servir de anclaje emocional en situaciones difíciles para él/ella, como una visita a la clínica veterinaria, una revisión, un viaje o un contexto nuevo.