PASEOS TENSOS, ENCUENTROS INCÓMODOS​

Hay paseos que no se disfrutan.

Sales de casa con tu compañer@ perrun@ y, aunque todo parece tranquilo al principio, hay algo en el ambiente que ya se siente diferente. El cuerpo va un poco más tenso. La atención más alta. Como si en cualquier momento fuera a pasar algo.

CUANDO TU PERR@ EVITA A OTR@S PERR@S: SEÑALES QUE ESTÁS PASANDO POR ALTO

Durante mucho tiempo se ha asociado la “buena socialización” con una idea bastante concreta: perr@s que se acercan, que interactúan, que juegan, que parecen abiertos a todo el mundo.

Sin embargo, esa visión deja fuera una parte fundamental del comportamiento canino: la capacidad de evitar.

CONVIVENCIA ENTRE PEQUES Y PERR@S: CONSTRUYENDO UNA RELACIÓN DESDE EL RESPETO

Querida familia humana, tenemos que cambiar la mirada. Que un@ perr@ tolere una situación incómoda porque es noble y quiere evitar el conflicto, no significa que la esté disfrutando. Un@ perr@ no es un juguete interactivo ni una niñera; es un ser vivo con sus propios límites, miedos y necesidades de espacio.

EL MITO DEL PIPICÁN: ¿PARAÍSO PERRUNO O CAMPO DE BATALLA?

No decimos que los pipicanes sean recintos malignos, pero están diseñados para la comodidad humana (para tenerlos controlados en un recinto cerrado), no para la naturaleza canina. Entender por qué generan tantos problemas de conducta es vital para proteger su bienestar.

AMISTAD CANINA: ¿LOS PERR@S TIENEN AMIGOS O ES UN MITO HUMANO?

A las humanas nos encanta humanizar (antropomorfizar) sus relaciones. Proyectamos en ellos nuestra forma de entender la amistad: compartir confidencias, lealtad eterna y abrazos. Pero, si nos ponemos las gafas de la etología, ¿tienen realmente «amigos» los perros?

LA SOCIALIZACIÓN: MUCHO MÁS QUE JUGAR CON OTROS PERR@S

A menudo confundimos la socialización con un baño de multitudes. Creemos que cuantas más interacciones tenga, más sociable será. Sin embargo, la verdadera socialización no va de cantidad, sino de calidad. Se trata de presentarle el mundo para que entienda que es un lugar seguro, no de obligarle a interactuar con cada cosa que se mueve.